Existen varios factores en la construcción del estilo de liderazgo que tiene una persona, como el conocimiento, la preparación, la personalidad, etc. Sin embargo, hay uno en especial con mayor influencia que no se le dedica atención como a los anteriores… hablamos del aspecto cultural que se compone de tradiciones, creencias, lo bueno y lo malo,  aspectos que rigen el comportamiento de una sociedad o comunidad, siendo la familia el núcleo principal, por lo tanto, se prevé interesante revisar cómo se organizaban y actuaban las familias mexicanas en épocas que anteceden la actual, para darnos una idea de qué tipo de hombres y mujeres adultos de mediana edad tenemos actualmente en México.

Partiendo de lo anterior, hagamos una analogía de los modelos de familia que imperó durante el siglo pasado y el modelo actual, con las empresas mexicanas.

Modelo anterior:

Rol y características del hombre de familia: Cabeza de la familia, autoritario, duro, proveedor y un tanto ausente de casa, impositivo, lo que él decía era incuestionable

Rol y características de la mujer de familia: Dependiente económicamente y de la palabra del hombre, dedicada al hogar y cuidado de los hijos, con actitud sumisa e idealización del hombre.

Rol y características de los hijos: El estilo de crianza que imperaba era el autoritario, en el cual los hijos se tenían que adaptar a las reglas de la familia que lidera el padre sin ningún derecho a cuestionar ni rebelarse, bajo este tipo de crianza los hijos y sobre todo las hijas (ya que los varones tenían cierto privilegio de tener un rol más libre aparentemente) aprendieron de manera implícita la cultura del sacrificio que básicamente consiste en dejar a un lado sus necesidades priorizando el cumplimiento de “lo que se tenía que hacer” y comportarse de la manera “correcta” o “permitida” con tal de no perder la aprobación de los padres y su un lugar en la familia… quizá en algunas ocasiones, las más osadas daban rienda suelta a sus impulsos a escondidas y con miedo al castigo.

“Aquí las cosas son así y si no te gusta puedes renunciar”, “las ordenes las hago yo y no se cuestionan”, así como el hecho de que, “si no dabas y hacías más de lo acordado en el contrato” (como horas extras, diligencias que no te corresponden o algún tipo de sacrificio), el empleado corría riesgo de ser mal visto por no “ponerse la camiseta del equipo”… estas frases evidencian un tanto, la idiosincrasia con la que se conformaba la estructura y organización de las empresas mexicanas.

Ahora bien, comparemos ese modelo tradicional con el actual, pues la idiosincrasia mexicana está transformándose en la mayoría de los rubros y el empresarial no es la excepción…

Papel del padre en la familia mexicana actual: En su mayoría ausente

Eventos históricos como la guerra cristera en el occidente del país, y las crisis económicas a través de los años, dieron pauta a la cultura migrante de los hombres al país del norte (incluyendo padres de familia), esta ausencia del padre fue el principio del reacomodo del rol de la mujer y los hijos, modificó la estructura y organización de las familias mexicanas. Ya no había un régimen autoritario, lo cual sin duda, mientras que el del hombre fue perdiendo presencia y poder en la familia.

El papel de la mujer madre de familia: jefa de familia

Las funciones de la mujer se multiplicaron y su rol se ha vuelto más protagonista para con los hijos, dando pie al mote de “mamá guerrera” el cual se refiere a una madre soltera que ha dejado a un lado su vida personal por dedicar al 100% su energía a sacar a delante a sus hijos, en su mayoría se apoyan económicamente del hombre.

Estilo de crianza:

Si en el modelo tradicional imperaba “la ley del padre”, ahora los hijos crecen de alguna manera “sin ley en casa”, sin esa figura con autoridad que represente para ellos “límites” y “un camino claro a seguir”. Es por esto que en general, a los jóvenes adultos actuales les cuesta trabajo pertenecer a una empresa que pudiera representar para ello un lugar lleno de límites, confinamiento y perdida de libertad, a partir de lo cual, los conflictos que suelen generarse entre colaboradores jóvenes y jefes tradicionales, se comprenden lógicos.

Esta falta de límites y estructura, así como su libertad innegociable, hacen de nuestros líderes mexicanos actuales, una quimera nueva, impredecible y digna de resaltar. Es por eso que aquí mencionamos algunas de sus cualidades principales:

  • Improvisación (malabarista)

Esta cualidad ha sido menospreciada y en ocasiones confundida con irresponsabilidad, sin embargo, más allá de esta perspectiva, improvisar en una empresa nos puede hablar también de un líder que cuenta con un conocimiento amplio y profundo de su negocio o profesión, lo cual le permite tener habilidad de respuesta en el momento, en situaciones inesperadas y desafiantes.

  • Los que saben delegar

En este punto hay una cierta ambivalencia, pues todavía hay quienes, (como el padre ausente), casi no están presentes en la empresa y delegan todo al gerente (quien sería el equivalente a la madre), en quien recae la mayor parte de responsabilidad y funcionamiento de la empresa-casa.

  • El Mexicano Luchón

Por otro lado, están quienes (como la mamá guerrera), no saben delegar responsabilidades a los colaboradores y se echan casi toda la carga en sus hombros, pagando a veces, precios altos por creer que nadie va a realizar el trabajo mejor que ellos mismos, no confiar lo suficiente en los demás, o por sentirse Superman y querer protagonismo.

  • El móvil que lo inspira no es el dinero en sí mismo, sino un proyecto en el cual se vean reflejados sus valores e ideales.

En este punto cabe hacer mención del efecto de la llamada “generación millennial” quienes, a diferencia de los líderes de antes, estos se mueven en la vida anteponiendo sus valores a los estímulos materiales y seguridad económica.

  • Considera el aspecto ecológico y el bienestar de su entorno y comunidad

Esta generación de líderes, muestran conciencia de su entorno natural y responsabilidad social, más que nunca hay interés de los jóvenes adultos por causas sociales que promuevan una óptima calidad de vida para la mayoría de la población, inclusive miran a los sectores de la población que usualmente no son mirados y atendidos.

  • Uno de sus ejes de vida es su salud integral, tanto física como mental

Ahora más que nunca está de moda la salud, no solo física, sino integral (mente, cuerpo y espíritu) y es raro ver a un líder actual que no cuide de sí mismo. No sobra decir que estos hábitos de cuidado personal, le permiten desarrollar cierto grado de inteligencia emocional para con sus colaboradores.

  • Inspira a su grupo con el ejemplo

Las características antes mencionadas dan forma al líder actual, el cual es materia de observación y escrutinio de sus colaboradores, es por esto que el líder actual lidera con el ejemplo, más que con la imposición de su palabra y sabe que su grupo de trabajo llegará tan lejos como el haya llegado.

Es por todo esto y más, que el líder mexicano, a pesar de pertenecer a una cultura en la cual es difícil ver casos de mutuo reconocimiento entre líderes, (inclusive de mexicano a mexicano) tendría que ser más y mejor reconocido para apreciar su labor, ser mexicano no es fácil, ¡mucho menos ser un líder mexicano!